Cuidado de la piel durante embarazo

La piel es nuestra frontera con el mundo. Nos cubre, nos mantiene tibias, nos protege. Y durante el embarazo la panza crece, este extenso e importante órgano sufre cambios inmensos e increíbles. Saber qué usar para mantenerla hidratada, nutrida y cuidada es clave para minimizar el riesgo de resequedad, oscurecimiento, maltrato y la aparición de las temidas estrías.

¿Qué le pasa a mi piel?

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Los cambios hormonales que sufres durante el embarazo se ven reflejados de muchas maneras en tu piel: manchas, picazón, enrojecimiento, acné y estrías, son algunas de las alteraciones que puede padecer. Aunque todos estos cambios son normales e inevitables, varían mucho de una embarazada a otra, y de un embarazo a otro.

La importancia de hidratarse

LA PIEL ES NUESTRA FRONTERA CON EL MUNDO.

Tu útero está creciendo y con él, la piel que cubre tu abdomen se estira. Cuando esto pasa la hidratación de la piel cobra una tremenda importancia. La única manera de minimizar la aparición de estrías es manteniéndola lo suficientemente hidratada como para que cuando las fibras se alarguen por el embarazo, estas sean tan flexibles y elásticas que no se rompan. 

Por eso, no solo es importante cuidar la piel por fuera, utilizando cremas humectantes como la Dove Oil para piel seca, aplicándola en el abdomen, los senos y la cadera desde los primeros meses, sino también por dentro, tomando entre 8 y 10 vasos de agua al día.

Evita los químicos e irritantes

Además de hidratarse bien es muy importante evitar la resequedad. De nada sirve tomar mucha agua y aplicarse lociones hidratantes, si utilizas productos con sustancias irritantes, colorantes y detergentes. Por eso, es imprescindible elegir productos con ph neutro, como los jabones Dove que te ayuden a limpiar tu piel respetando su condición natural protegiéndola sin maltratarla.

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