Décadas de la mujer

Estos son los mejores años en Colombia, el país con mejor desempeño en América Latina. Al negocio de alimentos y bebidas le está yendo muy bien.

¿Cómo va el negocio de pepsico en Colombia?

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Estos son los mejores años en Colombia, el país con mejor desempeño en América Latina. Al negocio de alimentos y bebidas le está yendo muy bien. Crecemos doble dígito, arriba del 10 por ciento, tanto en volumen, como en valor y rentabilidad. En bebidas, Colombia lidera innovaciones con los lanzamientos de Mountain Dew, H2Oh, Tropicana y Lipton Té verde.

¿Cómo le va a pepsico en la región?

Es la mejor región del mundo. La mayoría de los países en América Latina está siendo muy bien manejados, crecen rápidamente, con una población joven, y tienen líderes que quieren hacer la diferencia. Tenemos proyectos muy optimistas para América Latina: en Brasil hemos construido plantas, acabamos de comprar una, y otra en Argentina, y desde México hasta Chile estamos construyendo plantas.

¿Qué tan difícil es llegar a la cima?

Llegué a Estados Unidos en 1978 y llevo 32 años. Mucha gente me dice: 'Usted debe ser brillante, usted debió haber trabajado bien duro para llegar a la cima'. Pienso que eso es el 50 por ciento, pero el otro 50 por ciento se debe a que en ningún otro país del mundo, como ese, una mujer extranjera puede llegar como inmigrante, contar con los mejores mentores del país y que la vuelvan la presidenta de una compañía que es ícono de Estados Unidos.

Si usted hace un buen trabajo, a usted le va bien, lo ayudan, lo monitorean. Durante toda mi vida siempre he tenido norteamericanos que me han dado su apoyo, me han dado consejos, y eso es porque el sistema de Estado Unidos está basado en el mérito. Se dan cuenta de que esa es la persona más calificada para el trabajo y por eso le dan el trabajo. Si se hubiese quedado en India, ¿a lo mejor sería una ama de casa? No estoy segura de ninguna manera (risas).

Pero permítame decir que es más difícil ser ama de casa que ejecutiva. Una vez decidí quedarme en casa dos semanas, a ver qué pasaba. A la semana me estaba enloqueciendo: demasiado trabajo, no hay retroalimentación, nadie te apoya, la gente te dice algo solo cuando las cosas no funcionan bien; por qué mi comida no está lista. En cambio, en el trabajo te dicen si has hecho un buen trabajo. Como ama de casa, trabajas las 24 horas al día sin reconocimiento.

¿Cómo hizo para obtener permiso para ir a EE.UU.?

Mi mamá estaba un poco temerosa, me decía que si iba a Estados Unidos nadie se iba a casar conmigo. Mi papá dijo: 'Ve y conquista tus sueños'. Mi mamá trató de frenarme y mi papá me dijo que me fuera. No sé por qué me permitieron ir.

¿Cómo balancea su vida profesional con la familiar?

Sí, es difícil. A veces yo creo que mis hijas no hicieron un buen negocio, porque siempre estaba ocupada, pero mi marido me ayudó mucho. Hemos estado casados durante 32 años. Nuestra familia también nos ayudó mucho. Mi padre había muerto, entonces mi madre venía desde la India y se quedaba un tiempo con nosotros, mis suegros también. Programábamos las visitas de la familia, unos venían dos meses, otros tres meses, se quedaban en casa ayudándonos.

Teníamos horarios para las visitas de los familiares de la India, todo bien organizado.

¿Cómo es su situación como empresaria y esposa?

Porque cuando él me conoció yo ya trabajaba (risas). Mi marido es una persona excelente, él sabía que yo iba a estar más contenta trabajando, eso nunca fue una discusión, era cómo podíamos hacer bien las cosas. Cuando me convertí en presidenta de Pepsi, él estaba trabajando y le dijo a su compañía que quería descansar dos años sabáticos. Y me ayudó mucho con la casa.

¿Cómo es su horario de trabajo?

Siempre he trabajado 20 horas al día 7 días a la semana, no siempre en la oficina. A veces trabajo en casa, pero yo creo que el número de horas que usted trabaja no es lo importante, sino cómo hace su trabajo. Cuando alguien le da una función, usted tiene que ponerle como un zoom, aumentarlo y disminuirlo, porque a veces usted pierde el contexto del trabajo, entonces el producto no va a ser bueno. 

Yo siempre veo cómo encaja algo en la imagen general y después, cuando termino mi trabajo, construyo todas las conexiones que tiene mi trabajo con el resto de la compañía, y así el equipo ve todo más fácil e identifica las conexiones. Eso ahorra tiempo, energía, y así terminé llegando a la cima.

Se dice que hay mayor igualdad de género, pero las mujeres no llegan a los cargos altos en las compañías en el mundo. ¿Qué se puede hacer? Eso no va a suceder a nivel de presidentes porque la cadena de flujo no está ahí. 

Porque para los próximos 15 años debería haber suficientes mujeres en los tres niveles superiores de las empresas para que eso se dé y, desafortunadamente, las mujeres que están en los niveles superiores de las compañías son las que tienen hijos de 10 u 11 años o adolescentes, y esos niños y adolescentes siempre van a querer estar con su mamá. A veces el reloj de los niños es casi que contrario u opuesto al reloj de las ejecutivas.

Cuando las mujeres están jóvenes, si quieren tener niños es cuando tienen que trabajar duro para la empresa; cuando usted progresa en la compañía, los niños crecen, pero quieren tener a la mamá ahí (al papá también, pero más a la mamá). Cuando se vuelven adolescentes, ya tienen todos los problemas de esa edad y quieren tener a su mamá. Casi que todas las responsabilidades están en la mamá. Si no hubiese contado con mi familia, no lo habría logrado. Sin esa infraestructura es muy difícil llegar a la cima y ser feliz al mismo tiempo.

¿Qué consejo puede dar a las mujeres para tener éxito?

Lo primero es que estas próximas décadas son las de la mujer. Deberíamos hablar de la revolución de Eva. Las mujeres hoy tienen cualquier tipo de grado científico y que las mujeres entren al mercado laboral es muy importante. Las mujeres tienen mejores ambientes de trabajo, son más transparentes. 

Yo les digo a las mujeres que deben venir a la fuerza laboral en un momento en que el mundo las necesita, no es solamente que ustedes necesitan el trabajo, sino que el mundo las necesita a ustedes. Pero deben venir con confianza: usted me necesita tanto como yo necesito de usted.

Y una vez llega con confianza, tiene que permanecer estudiando todo el tiempo, mejorando, no dejar que el trabajo decida quién es usted: usted tiene que ser usted misma. Y usted tiene que manejar la situación; no pensar a los hombres cómo les gustaría o que lo hacen de tal manera. Si trata de hacerlo como lo hacen los hombres, se va a pasar todo el tiempo descifrando cómo convertirse en alguien que usted no es. Los mentores también son muy importantes.

¿Cuál es su estilo gerencial para llegar a donde está?

Primero que todo, empéñese en conocer algo muy bien. Usted tiene que enfocarse en un área y convertirse en el mejor o la mejor en eso. Si va a la universidad, aprende, pero después tiene que leer. Segundo: hay que tener coraje, porque a veces hay que tomar decisiones muy difíciles, y la gente teme ciertas cosas. Es difícil, pero hay que hacerlo, porque de todas maneras usted tiene que ser un ejemplo para los demás. Hay que enfocarse en tener más valentía.

Tercero: a medida que se convierte en un líder, tiene que comunicarse con grupos pequeños, grandes, usted tiene que saber expresarse. Vaya a la universidad, aprenda a comunicarse: es sumamente importante.

Otro elemento es la consistencia. La organización no debe gastar un solo minuto tratando de imaginar lo que usted va a hacer. Si la organización tiene esta información, siempre se van a tomar las decisiones correctas. Por último, sea competente. Si tiene todo esto y lo pone en práctica, llega a la cima. A raíz de la biografía de Steve Jobs, se discute si para ser exitoso hay que ser duro y hasta maltratar a sus empleados.

¿Qué piensa? Intimidar a la gente no me parece el estilo más exitoso, porque mucha gente buena se puede ir. El líder que intimida va a perder a su gente. La intimidación funciona si usted construye éxito tras éxito tras éxito, como fue el caso de Jobs, pero eso no siempre funciona; hay que tener un equilibrio entre ser fuerte, justo y tener empatía.

Fuente: El Tiempo.com

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