Liderazgo según CEO de Pesico

Indra Nooyi, presidenta de Pepsico a nivel mundial desde el año 2006, en entrevista exclusiva cuenta sobre su vida, cómo llegó a ser la jefe de la compañía.

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Así mismo cuenta la forma en que dirige uno de los mayores conglomerados globales de alimentos y bebidas con ingresos netos anuales de 65.000 millones de dólares.

Entre los productos de la multinacional están Quaker, Tropicana, Gatorade, Frito-Lay y Pepsi-Cola.

En Colombia, Pepsico tiene las marcas Pepsi, Margarita, Lipton, H20H, y De Todito, entre otras.

¿Cómo va el negocio de Pepsico en Colombia?

Estos son los mejores años en Colombia, es el país con mejor desempeño en América Latina. El año pasado fue uno de los mejores porque al negocio de alimentos y bebidas les está yendo muy bien.

En términos de negocio crecemos doble digito, arriba del 10 por ciento tanto en volumen, valor y rentabilidad.

En bebidas Colombia es el país que lidera innovaciones con los lanzamientos de mountain dew, h2oh, tropicana y lipton te verde.

¿Cuál es el producto de mayor venta en el país?

Las marcas más vendidas son Margarita, De Todito, Doritos, Quaker, Natuchip y Chetos, Pepsi y 7up.

Ustedes tienen cuatro plantas en Colombia, ¿planean construir una nueva planta o ampliar la inversión?

El crecimiento ha sido muy rápido y vamos a tener que invertir más. En bebidas tenemos esta sociedad con Postobón. Ellos han estado invirtiendo 200 millones de dólares al año, es un negocio conjunto que tenemos.

¿Cómo le está yendo a pepsico en la región?

Es la mejor región del mundo.

Esta es la época dorada de América Latina. La mayoría de los países en América Latina están siendo muy bien manejados y creciendo rápidamente, con una población joven y tiene líderes que quieren hacer la diferencia y realmente no ha habido problemas con la moneda.

Aquellos problemas de la década de los 70 y 80, cuando había hiperinflación forma parte del pasado, ahora estamos pasando por una época en América Latina que es muy prometedora.

Claro que siempre va a haber problemas, pero yo pienso que es una región que se ve muy bien, nosotros tenemos unos prospectos muy optimistas para América Latina y estamos planeando más inversiones.

Programa desempeño con propósito

Estamos trabajando con el BID para mejorar todas las comunidades donde estamos. Les quiero dar un ejemplo, en Colombia tenemos una planta que tiene buen tratamiento de agua, que es la de Funza.

El año pasado trabajamos con la comunidad de Belén de Umbría (Risaralda) compuesta por mujeres desplazadas por la violencia, para pelar plátanos para los Natuchips, y mejorarles las condiciones de vida.

También hacemos programas de reciclaje en Bogotá.

Ayudamos a construir comunidades donde operamos.

No es caridad, es algo que hacemos para generar bienestar y nosotros debemos mostrar que hay una vida detrás de la ‘botella’. Y cuando ellos tienen una vida se convierten también en nuestros consumidores y eso es lo que estamos haciendo.

¿Cuáles son las tendencias de bebidas no alcohólicas?

En los mercados desarrollados yo diría que el consumo de gaseosa se ha desacelerado, de 0 al 1 por ciento, pero las bebidas como los jugos, energizantes, bebidas de té, deportivas están creciendo rápidamente y nosotros somos el número uno en té y en bebidas deportivas.

Tenemos también un buen negocio con los jugos y tenemos Gatorade que es una bebida deportiva.

Nos está yendo muy bien con ese tipo de bebidas en los mercados emergentes o en vías de desarrollo, donde obviamente el poder adquisitivo es menor, como en la India, por ejemplo, donde el consumo de Pepsi está subiendo 25 por ciento al año.

La manera cómo vemos el mercado en el futuro es más fragmentación, más variedad, a la gente le gusta tener que escoger, por ejemplo en el pasado había solo dos o tres bebidas, y esas eran las que tomábamos.

Entonces las compañías que hoy en día son más exitosas, son las que tienen más innovación y tienen una marca poderosa.

¿Cómo se está moviendo pepsico hacia esa fragmentación?

Bueno, nosotros estamos lanzando productos nuevos todos los trimestres. Primero lanzamos los productos globalmente, como por el ejemplo el Mountain Dew, después los tomamos y los hacemos a la medida de los mercados locales o regionales.

Como por ejemplo, las papitas que les adicionamos sabores de acuerdo a países o regiones.

Una sola base a nivel mundial, muchos sabores locales.

La otra variedad es el caso de los mercados locales, es el caso de Natuchip, que son los platanitos, tenemos De Todito, que es una mezcla de muchos chips, son productos locales, y aplican a lagunas regiones pero no se lanzan globalmente.

Nosotros nos aseguramos que tengamos las tres variedades de innovación, los productos globales tienen un período de adaptación y así es como nosotros hacemos que el negocio siga creciendo.

¿Cómo llegar a la cima del mundo empresarial?

Yo llegué a Estados Unidos en 1978 y llevó allá 32 años. Permítame decir algo, mucha gente me pregunta eso, me dice usted debe ser brillante, usted debió haber trabajado bien duro para llegar a la cima, pienso que eso es el 50 por ciento, pero el otro 50 por ciento se debe a que se trata de Estados Unidos, en ningún otro país del mundo ninguna mujer extranjera puede llegar como inmigrante, contar con los mejores mentores de ese país y que la vuelvan la presidenta de una compañía que es un ícono de Estados Unidos.

Pienso que eso pasa en Estados Unidos porque ahí se apoya el mérito, si usted hace un buen trabajo a usted le va bien, lo ayudan, lo monitorean, durante toda mi vida siempre he tenido norteamericanos que me han dado su apoyo, me han dado consejos y eso es porque el sistema de Estado Unidos está basado en el mérito.

Sencillamente se dan cuenta que esa es la persona más calificada para el trabajo y por eso le dan el trabajo. Yo creo que la meritocracia en Estados Unidos juega un papel muy importante.

Entonces si usted se hubiese quedado en India, ¿a lo mejor sería una ama da casa?

Yo no estoy segura de ninguna manera (Risas)…

Pero permítame decirle que es más difícil ser una ama de casa que una ejecutiva.

Una vez decidí quedarme en casa dos semanas, a ver qué pasaba.

A la semana me estaba enloqueciendo, demasiado trabajo, no hay retroalimentación, nadie te apoya, la gente te dice algo solamente cuando las cosas no funcionan bien, por qué mi comida no está lista.

En cambio en el trabajo si te dicen si has hecho un buen trabajo. Como ama de casa trabajas las 24 horas al día y no hay reconocimiento.

¿Cómo obtuvo permiso para ir a estados unidos?

Lo aprobaron. Mi Mamá estaba un poco temerosa, me decía que si iba a Estados Unidos nadie se iba a casar conmigo. Mi Papá dijo ve y conquista tus sueños. De alguna manera mi mamá trató de frenarme y mi papá me dijo que me fuera. Pero la verdad no sé por qué me permitieron ir.

Parece que usted era una de esas niñas rebeldes…

(Risas). Sí, una cosa es lo que yo quería ser y otra lo que me permitían, pero mis padres siempre me dijeron: lo puedes hacer pero hasta cierto punto.

Le voy a dar un ejemplo, yo quería aprender a tocar guitarra y ellos me la compraron pero ningún profesor podía venir a enseñarme, me dijeron que tenía que aprender sola.

Yo dije, pero cómo voy a aprender sola, y ellos me compraron un libro. Imagínese el reto.

Después un grupo de niñas armó una banda de rock en el colegio, y mis padres me dijeron puedes entrar, pero te vamos a acompañar, nos vamos a sentar en la primera fila, pero no hagas locuras en el escenario y no te puedes quedar con los chicos después de tocar.

Mis padres me dieron libertad, pero la libertad estaba dentro de una caja, era una caja de un tamaño normal.

Que me imagino usted la hizo ampliar…

Sí, cada año (risas). Pero había que ganarse la confianza primero y si usted se la ganaba, lo podía hacer.

¿Por qué decidió ir a estados unidos a estudiar?

Porque cuando yo estaba creciendo había un sueño que todos teníamos, que era ir a Estados Unidos.

El país representaba la tierra de las oportunidades, la innovación, las películas, la cultura, todo lo que era Estados Unidos tenía que ver con aspiraciones.

Yo crecí en Madras (India), allí había una biblioteca del consejo británico y otra del consejo estadounidense, uno recibía las noticias del mundo, las emocionantes en la norteamericana: conciertos, películas, cosas intelectuales. Europa era el destino intelectual, pero si usted quería lo intelectual más emoción, pues tenía que irse a Estados Unidos.

En los 70 Estados Unidos era bien emocionante. Yo estuve hablando con un líder de Inglaterra y él me dijo: por qué hace 32 años no se vino a Inglaterra, en lugar de ir a Estados Unidos, y yo le dije que si hubiese ido Inglaterra no estaría hablando con él.

Creo que la estructura de los países europeos no alientan tanto a las personas como yo, si no hubiera ido a Estados Unidos no hubiese llegado a donde estoy hoy. Sí hubiese ido a Europa otra hubiese sido la historia

¿Cómo fue vivir en Yale?

En ese momento acababan de abrir la escuela de negocios, nos recibieron muy bien. Éramos sólo 80, la universidad queda en un pueblo muy pequeño y la verdad es que se sentía muy bien estudiando.

Llorábamos, cocinábamos, hacíamos todo juntos. Había mucho apoyo. Yale es una de las mejores universidades del mundo. Yo le debo gran parte de mi éxito a esa universidad.

¿Fue buena estudiante?

Sí, fui muy buena estudiante.

¿Muchas a?

En Yale no teníamos A, B, C, teníamos sobresaliente, promedio, etc.

¿Le tocó realizar algún trabajo típico de inmigrante?

Estando en Yale sí, después no. Yo estudiaba con una beca y trabajé como recepcionista en el dormitorio, no tenía dinero, cero dinero, entonces si uno trabajaba desde las doce de la noche hasta las cinco de la mañana ganaba más.

En el día se ganaba 3,85 dólares la hora, en el horario de 12 de la noche a 5 de la mañana 4,05.

Entonces siempre trabajaba en ese turno para poder vivir, tenía que trabajar, trabajé también en Chicago para tener dinero. Después de graduarme si empecé a ganar buen dinero.

¿Cómo hice para balancear vida profesional con la familiar?

Sí, es difícil. A veces yo creo que mis hijas no hicieron un buen negocio porque siempre estaba ocupada pero mi marido me ayudó mucho. Hemos estado casados durante 32 años.

Nuestra familia también nos ayudó mucho.

Mi padre había muerto, entonces mi madre venía desde la India y se quedaba un tiempo con nosotros, mis suegros también. Programábamos las visitas de la familia, unos venían dos meses, otros tres meses, se quedaban en casa ayudándonos.

Teníamos horarios para las visitas de los familiares de India, todo bien organizado.

Su esposo es Indio, ¿cómo aceptó que la esposa fuera una mujer de negocios y no una ama de casa?

Porque cuando el me conoció yo ya trabajaba (risas). Mi marido es una persona excelente, él sabía que yo iba a estar más contenta trabajando, eso nunca fue una discusión, era como podíamos hacer bien las cosas.

Cuando yo me convertí en presidente de Pepsi, él estaba trabajando y le dijo a su compañía que quería descansar dos años sabáticos. Y me ayudo mucho con la casa.

¿Todavía ayuda?

Si claro, él ayuda mucho. Aunque nos dividimos los oficios de la casa, uno hace una cosa otro hace las otras.

¿Sus hijas estudian negocios?

Una sí, la otra quiere ser secretaria de Estado porque ella siempre ha visto secretarias de Estado en Estados Unidos: Madeline Albright, Condoleza Rice y ahora Hillary Clinton.

¿Cómo es su horario de trabajo?

Yo siempre he trabajado 20 horas al día 7 días a la semana, no siempre en la oficina, a veces trabajo en casa pero yo creo que el número de horas que usted trabaja no es lo importante, es cómo hace usted su trabajo.

Cuando alguien le da una función, usted tiene que ponerle como un zoom, aumentarlo y disminuirlo, porque a veces usted pierde el contexto del trabajo.

Entonces el producto no va a ser bueno.

Yo siempre veo como encaja algo en la imagen general y después cuando termino mi trabajo, construyo todas las conexiones que tiene mi trabajo con el resto de la compañía, y así el equipo ve todo más fácil e identifica las conexiones. Eso ahorra tiempo, energía, y así terminé llegando a la cima.

¿Qué se puede hacer frente a la igualdad de género?

Eso no va a suceder a nivel de presidentes porque el ‘pipeline’, (cadena de flujo) no está ahí. Porque para los próximos 15 años, deberían de haber suficientes mujeres en los tres niveles superiores de las empresas para que eso se dé y desafortunadamente las mujeres que están en los niveles superiores de las compañías son las que tienen hijos de 10 u 11 años o adolescentes y esos niños y adolescentes siempre van a querer estar con su Mamá.

A veces el reloj de los niños es casi que contrario u opuesto al reloj de las ejecutivas.

Cuando las mujeres están jóvenes y no tienen niños, entonces si quieren tener niños es cuando tienen que trabajar muy duro para la empresa, cuando usted progresa en la compañía los niños crecen pero quieren tener a la Mamá ahí, quieren tener al Papá también, pero más a la Mamá.

Cuando se vuelven adolescentes ya tienen todos los problemas de la adolescencia y quieren tener a su Mamá. Entonces casi que todas las responsabilidades están en la Mamá.

Muchas mujeres no tienen apoyo. Si no hubiese contado con mi familia, yo no lo hubiese logrado. Sin esa infraestructura es muy difícil llegar a la cima y ser feliz al mismo tiempo.

Uno siempre se preocupa habrán comido, habrán estudiado, por lo menos yo me preocupaba todo el tiempo.

¿Qué consejo puede dar a las mujeres para tener éxito?

Lo primero que yo le digo a todas las mujeres es que estas próximas décadas son las décadas de la mujer.

Deberíamos hablar de la revolución de Eva.

Las mujeres hoy en día tienen cualquier tipo de grado científico y que las mujeres entren al mercado laboral es muy importante. Las mujeres tienen mejores ambientes de trabajo, son más transparentes, yo les digo a las mujeres que deben venir a la fuerza laboral en un momento en que el mundo las necesita, no es sólamente que ustedes necesitan el trabajo sino que el mundo las necesita a ustedes.

Pero deben venir con confianza: usted me necesita tanto como yo necesito de usted, o sea hay que entrar con confianza y una vez llega con confianza tiene que permanecer estudiando todo el tiempo, mejorando, no dejar que el trabajo decida quién es usted, usted tiene que ser usted misma. Y usted hace el negocio como usted quiere manejarlo, usted no tiene que pensar que a los hombres les gustaría o lo hacen de tal manera.

Usted tiene que manejar la situación.

Si usted trata de hacerlo como lo hacen los hombres se va a pasar todo el tiempo descifrando sobre como convertirse en alguien que usted no es.

Usted tiene que ser usted misma, tiene que gastar el tiempo pensando en hacer bien su trabajo, enfóquese en el trabajo y yo creo que así la vida va a ir muy bien. Los mentores también son muy importantes.

¿Qué hacia para que los mentores se fijarán en usted?

Nunca pedí otro trabajo, nunca pedí un ascenso, nunca un aumento de sueldo, yo sencillamente trabajaba mucho y ellos me iban escogiendo.

¿Cuál es su estilo gerencial para llegar donde está?

Primero que todo, empéñese en conocer algo muy bien, usted tiene que enfocarse en un área y convertirse en el mejor o la mejor en eso.

Si usted va a la universidad aprende pero después tiene que leer.

También tiene que tener valentía, coraje porque a veces hay que tomar decisiones muy difíciles, y a veces la gente teme ciertas cosas.

Obviamente el líder juega un papel muy importante, pero usted siempre tiene que mostrar valentía, es difícil, pero hay que hacerlo porque de todas maneras usted tiene que ser un ejemplo para los demás. Hay que enfocarse en tener más valentía.

Tercero, las destrezas en comunicación, a medida que usted se convierte en un líder tiene que comunicarse con grupos pequeños, grandes, usted tiene que saber expresarse, vaya a la universidad aprenda a comunicarse, eso es sumamente importante.

Otra es la consistencia, esto juega un papel muy importante, la organización no debe gastar un sólo minuto tratando de imaginar lo que usted va a hacer, si la organización tiene está información, siempre se van a tomar las decisiones correctas.

Por último, ser competente. Si tiene todo esto y lo pone en práctica llega a la cima.

A raíz de la biografía de Steve Jobs, hay una discusión en el mundo empresarial si para ser exitoso hay que ser duro e incluso maltratar a sus empleados, ¿Qué piensa?

Cada persona tiene su propio estilo, yo conocí a Steve Jobs, leí su libro, en este mundo dado lo que él tenía que lograr, él fue eficiente haciendo eso.

Si yo uso ese estilo de Steve Jobs no me hubiera funcionado.

Pienso que intimidar a la gente no me parece el estilo más exitoso porque mucha gente buena se puede ir, el líder que intimida va a perder a su gente.

La intimidación funciona si usted construye éxito, tras éxito, tras éxito, como fue el caso de Jobs, pero eso no siempre funciona, hay que tener un equilibrio entre ser fuerte, justo y empatía. Hay que balancear estas tres cosas.

¿Cuál quiere que sea su legado como presidenta de Pepsico?

En 10 años cuando miren hacia atrás y digan cuáles fueron las grandes compañías de la década, yo quiero que Pepsico esté en esa lista, porque Pepsico ha entregado muy buenos resultados, pero lo hizo de una manera que fue sensible, que tuvo encuentra la sensibilidad de todas las partes interesadas.

Quisiera que la gente viera qué hizo Pepsico para la comunidad, la sociedad y que construimos una compañía buena para las siguientes tres décadas.

Yo quiero que Pepsico sea recordada como una de las grandes compañías de la década pero que fue buena para las siguientes generaciones.

Pedro Vargas Núñez.

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